EL CHICO MALO

CARACTERÍSTICAS
*Grado: 14.5% Vol.
*Variedad: Monastrell 70% Cabernet Sauvignon 30%
VIÑEDO
*Descripción: Cepas de más de 15 años de bajos rendimientos en regadio.
*Clima: Clima extremo con inviernos muy fríos y veranos muy calurosos.
ELABORACIÓN
*Vendimia: Manual, en cajas de 20 kilos.
*Vinificación: Depósitos de acero inoxidable a 24ºC de temperatura. Maceración larga durante 21 días.
*Envejecimiento: Maloláctica y posterior crianza en barricas de roble francés Allier durante un periodo mínimo de 6 meses.
CATA
*Vista: Color rojo picota.
*Nariz: Nariz intensa, golosa, con abundante fruta roja madura, matices especiados y suaves tostados.
*Boca: Con cuerpo medio, tanino suave, algo terroso, bien de acidez y untuosidad.
*Temperatura de consumo: 16-18 ºC.

EL CHICO MALO

Los Vinos de Yecla se estremecen, ha llegado EL CHICO MALO, el vino de Monastrell más desafiante de todos los que se han elaborado hasta el momento en la zona.

Elaborado por Wineryon, uno de los proyectos bodegueros más modernos e innovadores del país. EL CHICO MALO se presenta como una nueva apuesta por la actualización de los sistemas tradicionales de elaboración de vinos. Un trabajo que apuesta por la paciencia y la calidad, sin renunciar al diseño y a los nuevos sabores.

EL CHICO MALO: un vino de Monastrell

EL CHICO MALO es un vino elaborado a partir de la uva Monastrell, una de las variedades que tradicionalmente se han cultivado en la zona de Yecla. Y una de las uvas con más personalidad de cuantas existen en la actualidad. Una esencia que se mezcla con otra uva, la Cabernet Sauvignon, que termina de completar el espectro de sabores de este vino moderno. La proporción de ambas es de 70 por ciento de Monastrell y 30 por ciento de Cabernet Sauvignon.

El procedimiento empleado para la elaboración de EL CHICO MALO es muy similar a la de otros vinos elaborados por esta bodega joven de Yecla, uno de los referentes en lo que a vinos modernos de la zona se refiere. Un trabajo largo y cuidado que comienza e los campos, donde cepas de vid de más de 15 años crecen en un entorno árido y duro ofreciendo lo mejor de sí mismas a pesar de los duros y fríos inviernos, y los extremadamente calurosos veranos. Y todo ello recibiendo un mínimo de agua para que los nutrientes del subsuelo se concentren en cada grano.

Después de realizar una vselección de racimos muy cuidada, con vendima manual y transportada en pequeñas cajas de 20 kilos, las uvas de EL CHICO MALO se emplean para obtener un mosto de gran calidad. Un mosto que se deposita en depósitos de acero inoxidable a 24 grados centígrados de temperatura.

Este vino que comienza a tomar cuerpo y sigue su proceso de elaboración con la fermentación maloláctica, para, finalmente, concretar su posterior crianza en barricas de roble francés Allier durante un periodo mínimo de 6 meses.

Con todo ello se obtiene un vino que ha venido a denominarse EL CHICO MALO es un vino de alta gradación, llegando a los 14,5 grados de concentración de alcohol. De ahí que sea un vino para disfrutar en cada trago y que se haya optado por este nombre tan provocador.

Particularidades de EL CHICO MALO

Este vino de Yecla se caracteriza por tener un color rojo picota, con un aroma intenso y goloso que recuerda a la fruta roja madura, y que se completa con matices especiados y suaves tostados.

Se trata de un vino de capa media, unos taninos suaves, algo terroso, que se comporta bien de acidez y que adquiere cierta untuosidad en su trago.

EL CHICO MALO es, por tanto, un vino para disfrutar, que marida bien con carnes rojas y platos complejos, donde es necesario agregar un suave trago para limpiar la boca de grasa y restos de sabores intensos.

Eso sí, quienes lo elaboran recomiendan servirlo a una temperatura entre 14 y 18 grados centígrados para poder disfrutar de él en su plenitud.

El aspecto de este vino tan moderno en lo que a sus propuestas de sabor y aroma se refiere se refleja también en la etiqueta. Y es que en este elemento se ha reproducido el dibujo de un hombre joven, bien parecido, de mirada desafiante. Todo ello con un aspecto de acuarela en el que priman las tonalidades celestes y las referencias al agua. Todo un desafío para la menta y para el espíritu que no deja igual a nadie. Y que posteriormente se somete a una maceración larga durante 21 días.