¿Te ha sobrado una parte de una botella y no sabes cómo puedes conservar el vino abierto durante varios días? No te preocupes, estás en el lugar indicado para salir de dudas y prolongar el contenido de esa botella durante el tiempo que necesites.
¿Cómo conservar el vino abierto durante varios días?
Para conservar el vino una vez que has abierto una botella, lo más indicado es volver a taparlo herméticamente empleando para ello su corcho o haciendo uso de un tapón de vacío. Luego, guárdalo en posición vertical en la nevera para ralentizar la oxidación. Todo ello hará que puedas mantener los vinos tintos durante 3 o 4 días; o, en caso de que se trate de un vino blanco o rosado un tiempo que oscila entre los 2 o los 3 días.
¿Por qué hay que meter el vino abierto en la nevera?
Meter el vino abierto en la nevera es fundamental para conservar lo que nos queda de vino en una botella si queremos que este se conserve en perfectas condiciones por más tiempo. La principal razón de todo esto se encuentra en el hecho de que el frío ralentiza la oxidación y la degradación química del vino que comienza cuando está en contacto con el aire. Así pues, cuando metemos el vino en la nevera estamos ayudando a conservar sus aromas y sabores intactos durante más tiempo, evitando que se estropee en cuestión de horas si se deja fuera, especialmente cuando vivimos en lugares con ambientes cálidos.

¿Cuánto tiempo aguanta cada tipo de vino una vez que hemos abierto la botella?
Aunque el promedio es de entre 2 a 5 días, lo cierto es que cada tipo de vino tiene unas particularidades que influyen en este sentido. En WINERYON hemos realizado una lista con los principales valores en este sentido y son los siguientes:
- Espumosos (Son los vinos como el champagne, el cava o el prosecco). En este caso su resistencia es de 1 a 2 días. Superando esta barrera pierden su vibrante acidez cítrica.
- Blancos y rosados ligeros. En este caso su resistencia en nevera es de 2 a 3 días.
- Blancos con cuerpo. Su resistencia se encuentra entre los 3 y los 5 días.
- Tintos jóvenes. Aguantan bien de 3 a 7 días.
- Tintos con crianza o con estructura. Pueden aguantar entre 3 y 5 días
- Vinos fortificados (como son los casos del Oporto o el Jerez) pueden durar semanas o meses. La principal razón de esta resistencia prolongada se debe a su alta graduación.
Claves para conservar el vino abierto en condiciones óptimas
Dado que la oxidación es uno de los principales enemigos del vino, lo más recomendable es controlar la cantidad de aire que hay en la botella. Para ello, lo más indicado es hacer lo siguiente:
- Utilizar un tapón de vacío. Este tipo de tapones emplean bombas de vacío para extraer el aire de las botellas en las que se colocan. De esta manera te ayudan a reducir la posibilidad de que el vino contenido en ella sufra oxidación.
- Tapa la botella de manera inmediata. No tardes en colocar el tapón en la botella. Incluso antes de que termine la comida o la cena en la que lo estás consumiendo. Si sabes que no se va a tomar más, mejor ir cerrando la botella evitando que entre en contacto con el aire exterior.
- Transferir el vino a una botella pequeña. Es otra de las posibilidades que nos pueden ayudar a mantener el vino abierto en perfectas condiciones. Para ello debes pasar el vino que te ha sobrado a una botella de menor tamaño, minimizando así el espacio de aire que queda en contacto con él.
- Coloca el vino en posición vertical. A diferencia de lo que ocurre con el vino cerrado, una vez abierto debes guardar la botella de pie. Con ello consigues reducir la superficie de contacto del vino con el oxígeno, pues solo entra en contacto con la parte superior del líquido.
- Debes procurar que se conserve en un entorno frío y oscuro. De ahí que se recomiende guardarlos en la nevera, pues les protege de la degradación, manteniendo, además, una temperatura constante a su alrededor. Recuerda que las bajas temperaturas ralentizan las reacciones químicas de oxidación.
Si haces todo esto conseguirás mantener sus aromas y sabores intactos durante más tiempo.
Cuidados del vino cuando lo sacamos de la nevera
Recuerda que para que los vinos tintos puedan disfrutarse con todas sus propiedades debes sacarlos de la nevera con un intervalo de entre 30 a 60 minutos antes de volver a beberlos. Es el tiempo que se recomienda para que un vino (independientemente de que se trate de un blanco o de un tinto) alcance la temperatura de servicio adecuada.