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En el mercado hay una gran variedad de vinos y no siempre sabemos cuál es el que mejor. De ahí que, en algunas ocasiones, habiendo dedicado mucho tiempo, dinero y esfuerzo a preparar una gran velada, nos encontremos con un vino que no está a la altura.

Para que no te vuelvas a ver en esta situación, lo mejor es que aprendas varios trucos con los que poder reconocer un buen vino. Para ello en WINERY ON hemos redactado el siguiente artículo en el que te daremos algunas claves. Lee con atención y comienza a aplicar desde hoy mismo cada uno de nuestros consejos. Tus comidas y cenas con amigos y familiares serán un éxito mayor a partir de entonces.

 

CLAVES PARA CONOCER UN BUEN VINO

 Según los sumilleres más prestigiosos, hay una serie de características que unen a los vinos de buena calidad. Prestar atención a estos pequeños detalles a la hora de escoger puede darnos la clave del éxito. Son las claves del buen vino y se resumen en lo siguiente:

  1. un buen vinoEl color. Debe corresponderse con el tipo de vino que queremos adquirir. Obviamente, el color depende mucho del tipo de uva o de si su piel es más o menos gruesa, el tiempo de maceración etc. Pero en cualquier caso,  es importante prestar atención a este aspecto. Te daremos unos consejos en este sentido: un blanco joven debe ser de un amarillo pálido; si está muy subido de color es posible que esté oxidado, por lo que mejor no comprarlo. Igual ocurre con los tintos, si su tono es violáceo, es un tinto joven, que no te resultará igual de compatible si vas a maridar con carnes rojas.
  2.  Aroma. Procura comprar vinos en tiendas especializadas donde te den a oler el contenido de la botella antes de comprarla. Si el vino te recuerda a flores, frutas y te sugiere cosas similares al olerlo, es que estamos ante un buen vino. Si es agrio y avinagrado huye de él.
  3. Olor y sabor unidos. Este tándem debe formar un todo único. Si observamos que hay mucha presencia y exceso de madera que enmascara los demás aromas, mejor deséchalo ya que es posible que haya permanecido en barricas que no han sido aireadas y puede presentar elementos que contaminen su sabor.
  4. Equilibrio entre los elementos. El olor, el sabor, su color, etc. deben estar perfectamente integrados en un todo. Si destaca uno de ellos sobre el resto, posiblemente tenga alguna anomalía. En ese caso, mejor no lo volveremos a elegir.
  5. El alcohol y los taninos. Deben favorecer la salivación en su paso en boca. Es la manera en al que van a dejar recuerdos en el comensal, por lo que deben ser equilibrados suaves sedosos y no astringentes.
  6. Persistencia. El sabor de un vino debe permanecer en la boca durante cierto tiempo. De ahí que se hable de vinos largos. Por lo general, cuando un vino permanece durante diez segundo en boca es un buen vino.
  7. Complejidad. Los vinos van evolucionando en cada sorbo y la persona debe percibir que estas alteraciones se producen gracias a que el vino va despertando sus sentidos. Si esto ocurre, es un buen vino. De lo contrario es un vino plano que no nos ayudará mucho en nuestras veladas.
  8. El olor del vino debe permanecer en nuestra nariz. Hay que recordar que los sentidos forman un todo y que es fundamental que todos permanezcan durante unos segundos en la persona. El olor también.
  9. Aspecto cristalino. Si el vino tiene un aspecto turbio desecha la botella. Los buenos vinos siempre tienen un aspecto límpido y cristalino, sin imperfecciones.
  10. Una botella cuidada y un embalaje adecuado. Dicen mucho del cuidado que se ha tenido en la confección de ese vino y nos asegura un buen porcentaje de éxito en la mesa. Recuerda que la belleza también forma parte de nuestra manera de disfrutar el vino.

 

Así pues, ya sabes, si quieres escoger adecuadamente un vino, lo mejor es que sigas nuestros consejos. Y si quieres acertar de lleno y no tienes tiempo para hacer todo lo que te hemos indicado, no te preocupes. Visita nuestra tienda on line  y selecciona cualquier de nuestros productos. Todos ellos son vinos de calidad que harán que tus comidas luzcan maravillosamente.

 

 

DEMUERTE BLACK sigue cosechando excelentes críticas en todos los espacios en los que se presenta. Y es que esta nueva incorporación a la familia de vinos que hasta el momento componían la línea DEMUERTE ha sido todo un acierto.

 

¿NO CONOCES A DEMUERTE BLACK? TE LO PRESENTAMOS.

DEMUERTE BLACK tiene unas particularidades que lo hacen diferente a otros vinos de la marca. Lo primero que llama la atención es su aspecto, lujo y refinamiento en una botella.

En este apasionante vino, a la ya popular calavera de la familia de vinos DEMUERTE hay que sumar dos cristales de la marca Swarovski de 6,40 milímetros. Estos cristales tallados hacen las veces de ojos brillantes de la calavera, luciendo como si se tratada de dos estrellas en un elegante fondo negro que es el tono del resto de la botella.

Un aspecto singular que no tiene igual en el mercado y que ha sido impactante en todas las ferias internacionales especializadas en vino, donde ha destacado de manera más que sobresaliente.

El vino DEMUERTE BLACK es un vino limpio y luminoso en copa y de una tonalidad de alta intensidad en un rojo picota embriagador.

Notas balsámicas, fruta madura y grosellas son las notas que evocan su intenso aroma. Aromas y recuerdos que frescos a su vez, se emparejan con especias dulces como el pimentón, la canela, y el cacao, por mencionar sólo algunas de las características.

Una mezcla exquisita de matices que regalan un paladar refinado y selecto.

 

¿QUÉ PROCESO NOS REGALA ESTE GRAN VINO?

Secretos que desvelan una elaboración cuidada y meticulosa para la que se emplean uvas obtenidas de cepas viejas en pie franco de la variedad Monastrell.

Sólo de esta prestigiosa uva que se trabaja de forma artesanal bajo una cuidada selección de los granos, con cepas que no han sido injertadas en su longeva vida (100 años con bajos rendimientos en riguroso secano), y de las que se obtiene un rendimiento extraordinariamente bajo pero de una calidad única y excepcional.

Cada grano que participa en la elaboración de DEMUERTE BLACK se cuida con mimo, evitando que sufra golpes y se dañe la materia prima. De ahí que la vendimia se realice de forma manual y que se depositen en cajas de veinte kilos.

Posteriormente, el vino se almacena en depósitos de acero inoxidable a 24°C de temperatura. Una maceración que dura 21 días y donde se produce un envejecimiento maloláctico con posterior crianza en barricas nuevas de roble francés durante un periodo mínimo de 20 meses. Un aspecto que le da la elegancia y prestancia que luego adquiere el vino una vez realizado.

Y ahora que te hemos presentado convenientemente, no te preocupes, sabemos que has caído rendido, déjate seducir y regálate esta maravillosa joya que es DEMUERTE BLACK.

Winery On ha querido ofrecer dentro de la familia DEMUERTE su creación más exclusiva, un vino Premium de edición limitada que eleva a la máxima potencia la calidad y el refinado diseño de la marca dando como resultado un vino exclusivo en una botella que bien podríamos comparar con una joya.

DEMUERTE BLACK es un lujo por dentro y por fuera. Ese es el resultado Winery On Bodegas  buscaba y que sin duda ha conseguido.  Con este impresionante diseño confirma su salto definitivo a la diferenciación. DEMUERTE BLACK nos sorprende con una etiqueta que, dentro de la familiaridad que produce la gama DEMUERTE y su internacionalmente reconocida calavera incorpora dos cristales Swarovski de 6,40 mm a modo de ojos brillantes que relucen como dos estrellas en un elegante fondo negro.

Su vino más exclusivo, de la más alta gama, es un 100% Monastrell de cepas viejas en pie franco, está elaborado de forma artesanal bajo una cuidada selección de granos, con cepas que no han sido injertadas y de un rendimiento extraordinariamente bajo pero que ofrecen una calidad única y excepcional.

Este respeto y cuidado continua en todas las fases de elaboración de este gran vino y más si cabe en el delicado proceso de maceración que se realiza lentamente y a temperatura controlada hasta que el vino alcanza su esplendor tras una crianza de 20 meses en barricas nuevas de roble francés, un sinónimo de elegancia en el vino que termina de aportar esos matices inconfundibles.

Buscando la excelencia y el lujo encuentras DEMUERTE BLACK

DEMUERTE BLACK presenta un color rojo picota de alta intensidad, tan limpio y luminoso como los dos cristales de Swarovski que brillan en la etiqueta y que expresan el maravilloso detalle de diferenciación del producto. A nivel olfativo, es un vino muy intenso, fresco, con notas balsámicas, mucha fruta madura y grosellas emparejadas a la perfección con especias dulces como pimentón, canelas, y cacao, en un conjunto que resulta muy amable e integrado, nos explica Pablo Cortés (Gerente y enólogo de Winery On), uno de sus creadores.

En el gusto, este vino es una exhibición de matices que nos trasladan a un universo de placer y serenidad. Con una entrada suave y agradable, DEMUERTE BLACK es redondo, de mucha fruta madura y mermelada, con taninos maduros y sedosos, muy largo, con tostados amables, tal como confirma Cortés.

Por tanto, estamos ante un vino creado para satisfacer a los grandes amantes del vino y aportar lujo, elegancia y distinción a los acontecimientos más importantes de nuestra vida, acompañar los menús más sofisticados y formar parte de las fiestas más exclusivas.

Se enriquece la familia DEMUERTE

Con la creación de este vino exclusivo y de alta gama Winery On marca un antes y un después en su trayectoria  y se configura como una bodega más madura que no ha buscado completar o enriquecer su gama de vinos, ha querido incorporar un vino diferente pensado para los amantes de sus vinos, para los amantes de DEMUERTE que quieren algo más, quieren un producto que no encuentran en el mercado, un vino exclusivo, de la más alta gama y tremendamente cool que sólo Bodegas Winery On ha sabido interpretar y se llama DEMUERTE BLACK.